En Nanders (Tirol) falleció, el 10 de Julio, el escultor ciego José Kleinhaus. Ciego desde los cinco años a consecuencia de la viruela, empezó a tallar, por aburrimiento. Prugg le dirigía, dándole figuras a imitar, y a los doce años esculpió un Cristo de tamaño natural. En el taller del escultor Nissl, en Fügen, aprovechó mucho en corto tiempo, y empezó a ser conocido, a causa de sus buenas dotes y su talento, como escultor ciego. Sus trabajos son numerosos: sólo sus Cristos llegan a cuatrocientos y en ellos se revela su maestría, a pesar de su ceguera. Hizo otras muchas obras de valor, entre ellas, hace dos meses, el busto del Kaiser Francisco José, que ha sido enviado a Viena.
Notas importantes.
1 comentario:
Muy impactante historia, ¿no tienes fotos de las esculturas?
Es bonito ver que hay gente que si aprovecha sus capacidades al máximo.
D. <-- jaja
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