Todo me suena a estupidez, no puedo escribirle algo propio de sí a ese amigo que conocí en Sherwood Park. Ninguna oración, párrafo o palabra lo va a traer de vuelta más que como un fantasma en mi recuerdo, una memoria que se irá desgraciadamente borrando. La idea de la muerte me pone como una piedra. Al principio la realidad no quería escribir lo que estaba pensando por miedo a lo que se fuera a pensar o juzgar de lo escrito; pero la realidad es que Edmundo fue un amigo de esos lejanos, de los que no necesitas hablar con ellos para saber que todo está bien. De sólo imaginarlo tirado en el asfalto, porque, seamos realistas, eso fue lo que sucedió. Lo atropeyaron. De sólo imaginarlo solo y temblando de miedo sobre el asfalto se me parte el alma y todo mi cuerpo se transfigura en una sensación metafísica de simpatía, de esa incomunicación que nos mantenía comunicados pero con una fuerza mucho mayor. Puedo recordar lo que le sucedió aunque no haya estado cerca, aunque no lo haya visto; sólo no puedo comprender a dónde se fue después. Sólo hay imágenes y sentimientos que no son míos, pero que algún día lo serán. Quizá no de la misma forma, pero de alguna manera igual. Él, que tiene la chaqueta con amarillo en la fotografía. Él, con el que más de una vez estuve en las montañas nevadas intentando esquiar, él ya es parte de las montañas y esquía, anda en moto y hace todo lo que quiere en todo momento. Ha tenido ya todas las pláticas que quería tener conmigo y con cualquier otro. Ahora es inmortal. Está en mis dedos tecleando; está detrás de mí y no me juzga. Te está mirando al leer y no importa lo que piensas, no te juzga. Te sigue a todos lados, mira lo que haces y no te juzga. Y su presencia resucita cada vez que lo recuerdas, y no te juzga. Sólo se comunica no comunicándose: silencioso como su descanso.
O.
Monterrey, México (26 abril 2007).-Un motociclista sampetrino(inmortal) perdió la vida(despertó) al chocar su frágil(indestructible) vehículo contra una camioneta que no respetó un señalamiento de alto, en San Pedro.
El accidente fue reportado a las 20:40 horas en el cruce de Roberto Garza Sada y Río Suchiate, en la Colonia Lomas del Valle.
El hombre fue identificado como Edmundo Gerardo Cepeda Sánchez, de 21 años(no tenía 21 años todavía), quien conducía una motocicleta tipo motocross.
La presunta(¿presunta?) responsable de una camioneta Grand Cherokee fue identificada como Evangelina González.
De acuerdo a Transito de San Pedro, la moto circulaba por Roberto Garza Sada, cuando al llegar al cruce con Río Suchiate la camioneta circulaba de norte a sur, se atravesó a su paso, causando el accidente.
De elnorte.com
Trunca conductora vida a motociclista
¡No sólo un motociclista, ínfimo escritor de columnas!
Trunca conductora vida a motociclista
¡No sólo un motociclista, ínfimo escritor de columnas!
Monterrey, México (26 abril 2007).-
El accidente fue reportado a las 20:40 horas en el cruce de Roberto Garza Sada y Río Suchiate, en la Colonia Lomas del Valle.
El hombre fue identificado como Edmundo Gerardo Cepeda Sánchez, de 21 años(no tenía 21 años todavía), quien conducía una motocicleta tipo motocross.
La presunta(¿presunta?) responsable de una camioneta Grand Cherokee fue identificada como Evangelina González.
De acuerdo a Transito de San Pedro, la moto circulaba por Roberto Garza Sada, cuando al llegar al cruce con Río
Hora de publicación: 21:41
2 comentarios:
Tu, siempre vivirás en nuestras vidas en nuestros sentimientos, en nuestras conversaciones y en la eternidad que todos somos parte de ella.
Hola Óscar, me gustaría conocerte soy el papá de tu amigo Mundo
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